NZ | Primeros días en Nueva Zelanda

3:14:00




Martes 2 de febrero 12.22 am. Doy vueltas en la cama tratando de conciliar el sueño. Intento 1, a lo lejos el ruido de un televisor no me deja. Intento 2, las luces encandilantes de los celulares me dan el motivo para salir a dar una vuelta por la calle. 

Visto que es una noche de verano pero llovizna como una de otoño, no me quedan muchas alternativas: a escribir lo que fueron estas primeras dos semanas de desafío. Este es el comienzo de mi Working Holiday en Nueva Zelanda...


Partida y... Volver al futuro?

Siempre es bueno empezar con el pie derecho en todo viaje y teniendo tantos meses de planificación el objetivo estaba cada vez más cerca sin ningún sobresalto. El día llegó y a pesar que las emociones estuvieron contenidas en todo momento (el anticipo del viaje quitó un poco de sorpresa) sentí dentro mío la necesidad de festejar. Ya no había más tramite del cual preocuparse, sólo quedaba cruzar la puerta. Y así fue, despedida, abrazo y a volar

El viaje desde Bs As hacia Auckland que atraviesa el Pacífico sin escalas tiene un saldo negativo: perdemos 1 día volando. Lo positivo es que no son 24 hs. de viaje si no 13.30 y 16 horas de cambio de huso horario, que nos llevan a un total de 29.30 hs. de viaje en el futuro. Suena confuso al leerlo y al experimentarlo más. Por eso mi receta para acomodar el organismo fue aguantar el sueño hasta llegar a la noche. Con eso matamos 2 pájaros de un tiro, reducimos el jetlag e incorporamos el horario neocelandés (del cuál hablaré en otra oportunidad pero que exige levantarnos y cenar mucho más temprano con respecto a la rutina argentina).

Experiencia Couchsurfing

El primer día en Nueva Zelanda me tocó dormir en lo de un “host” de Couchsurfing, con los beneficios y exigencias que ello implicó. En principio pensé que iba a ser una relación distante sin embargo la experiencia me mostró todo lo contrario, gracias al host conocí la ciudad en su parte más turística, su visión local y además ahorré un poco de dinero del caro hospedaje neocelandés. Sin dudas se lo recomiendo a los que tengan a Auckland como próximo destino.

Impresiones

Poner un pie en él aeropuerto de Auckland me enseñó de inmediato la perspectiva de un país con calidad de vida muy alta, sin llegar a la soberbia de otros países anglosajones. Combinando amabilidad de los locales con la parquedad de los agentes de seguridad, pude manejarme cómodamente en los primeros días. En este punto me gustaría resaltar la solidaridad de los kiwis (personas nacidas en Nueva Zelanda) que no es algo menor y le generan confianza a una persona cuando se encuentra lejos de casa. Seguramente el abanico multicultural observado por las calles de Auckland y la prolija comunidad con los locales esté estrechamente relacionado con dicha actitud local, con el correr de los meses lo iré confirmando.



Desde el punto de vista estético, todo está dado para el placer visual. Cada metro cuadrado de pasto bien cortado, cada calle con asfalto nuevo, casas pintadas prolijamente, inclusive hasta ver pocas personas en la calle permite disfrutar más de la vista. El olfato es otro sentido agradecido, no se huele combustión ni basura en la principal ciudad del país.


Como uno podría imaginarse, la vida en Nueva Zelanda es muy tranquila y ello es debido en gran parte a su población de 4 millones de habitantes en un territorio mas grande que el Reino Unido (su madre colonizadora) que tiene nada mas y nada menos que 64 millones de personas. Otro motivo se lo lleva el respeto que hay hacia el prójimo, reflejado en el seguimiento riguroso de las reglas. Si bien es un deber cumplir con las normas, algunas de ellas parecen exageradas y difícil de cumplir. Por eso hay que ser muy cuidadoso de no ser penalizado y quedar endeudado por todo el año. 




Después de las buenas impresiones de la llegada, de haber disfrutado unos días de “holiday” llega la hora de poner en marcha el plan “Working”.


El cuarto día fue el indicado para emprender nuevo rumbo, una región turística cercana a las huertas (de kiwis... la fruta) llamada Bay of Plenty. Luego de unos dias nos damos cuenta que Auckland no es un lugar propicio para vivir si uno no tiene un trabajo de antemano, los alquileres son elevados, gastos superfluos propios de las grandes ciudades y mayor demora en los trámites (sí, se tarda más en la ciudad que en los pueblos). Además los lugares atractivos turisticamente no son pocos en Nueva Zelanda por lo que instalarse en el primer lugar donde arribamos impediria conocer todo lo que ofrece el país en el verano, la mejor época de la isla norte. No es lo que un viajero desea en el principio de un largo viaje.

Así es como llegué a Mount Maunganui (Bay of Plenty) un primer punto de partida para este Desafío Nueva Zelanda.
Playa principal de Mount Maunganui


Paisaje visto desde el "monte"

Por las mañanas las playas de Mount Maunganui se encuentran casi desoladas




Anécdota:

Volvía pedaleando tranquilamente por la ruta que bordea la costa de Papamoa (cerca de Mount Maunganui), cuando me surgió la pregunta: ¿cuando fue la última vez que anduve en bicicleta cerca del mar?
Antes de encontrar la respuesta escucho una frenada infernal a 50 metros. Observo incrédulo a una persona chocando contra un árbol, se baja y salta una verja de madera. Escena siguiente: aparecen policías de todos lados como si estuviese en el set de filmacion de Duro de Matar 2.
Me costó unos minutos aceptar la situación, sin embargo acababa de ser testigo privilegiado del robo y persecusión de un auto en uno de los lugares más seguros del mundo. Nada mal para empezar a vivir la adrenalina que promete Nueva Zelanda.




You Might Also Like

0 comentarios

Este blog pertenece a

Seguí de cerca nuestras historias

Dónde nació este proyecto


Este es un blog de historias, de anécdotas acompañadas con fotos. En este LINK podrás encontrar de donde surgió el nombre y lo que queremos mostrar al mundo.

Subscribe